EL SEÑOR DE LOS ANILLOS - LA COMUNIDAD DEL ANILLO
La Comunidad del Anillo comienza
narrando la existencia de la creación de los Anillos de Poder.
«Tres Anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo.
Siete para los
Señores Enanos en palacios de piedra.
Nueve para los Hombres
Mortales condenados a morir.
Uno para el Señor Oscuro, sobre el
trono oscuro
en la Tierra de Mordor donde se extienden las
Sombras.
Un Anillo para gobernarlos a todos. Un Anillo para
encontrarlos,
un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las
tinieblas
en la Tierra de Mordor donde se extienden las Sombras».

Sauron, el Señor Oscuro, fue el creador de la mayor parte de
ellos, y gracias a su ciencia se crearon también los Tres que
conservaron los Elfos, si bien nunca los tocó o mancilló. Pero el
resto de los anillos quedaron sojuzgados bajo el poder del Anillo
Único, con el cual el pretendía dominar la Tierra Media. Por medio
de estos anillos Sauron corrompió a sus dueños, facilitando que sus
ejércitos conquistaran la Tierra Media. Pero surgió la Última
Alianza entre Hombres y elfos derrotando a las tropas del malvado
Sauron. Es en el asedio final a Barad-dûr, la torre oscura, en
Mordor, cuando Sauron pierde el Anillo a manos del hijo del rey de
Gondor, Isildur.


Él pudo destruir el Anillo, arrojándolo al Monte
del Destino, pero antes de hacerlo cambió de idea, y decidió
conservarlo para sí. En realidad, se plantea que el Anillo tiene una
voluntad propia y puede corromper a su dueño. Isildur fue asesinado
por Orcos en un río, y el Anillo se perdió en el fondo del mismo,
hasta que un hobbit llamado Sméagol lo encontró 2500 años más
tarde y se lo llevó a lo profundo de una montaña, guardándolo
durante unos 500 años, aunque éste fue deformado y corrompido en
mente y cuerpo por el poder del Anillo y lo convirtió en una
criatura llamada Gollum. Pero finalmente el Anillo lo abandonó para
ser encontrado por Bilbo Bolsón, de la Comarca, un hobbit que se
dirigía a la Montaña Solitaria (El Hobbit)

Bilbo conservó el Anillo durante casi 60 años sin conocer su
auténtica naturaleza, y pensando en él como un mero objeto curioso
que le permitía volverse invisible al usarlo. Además, aunque el no
lo sabía, el Anillo le brindó una extraña longevidad. Durante el
festejo de su cumpleaños Nº 111, Gandalf el Gris presiona a Bilbo
para que abandone el Anillo, y ante la extraña y agresiva actitud de
Bilbo, comienza a sospechar acerca de la verdadera naturaleza del
Anillo. Gandalf convence a Bilbo de entregar el Anillo a su sobrino
preferido Frodo, y posteriormente Gandalf aconseja a Frodo tener
cuidado y guardar y mantener en secreto el Anillo mientras él viaja
a Minas Tirith a investigar. En sus investigaciones, Gandalf descubre que el Anillo es nada
menos que el Anillo de Sauron.

Regresó a la Comarca y envió a Frodo
y Samsagaz Gamyi, su jardinero —a quienes luego se le suman
Meriadoc Brandigamo y Peregrin Tuk— a un viaje fuera de los límites
de la Comarca para evitar que el Anillo sea encontrado por el
enemigo. Frodo se dirige hacia Bree mientras Gandalf a toda prisa se
dirige hacia Isengard, para consultar al jefe de su orden, los
istari, Saruman. Frodo llega a Bree con sus compañeros y descubre
que Gandalf no ha llegado aún. Más tarde se revelará que Saruman
lo traicionó y lo aprisionó en su torre, pero Gandalf consigue
escapar con la ayuda de Gwaihir, el Señor de las Águilas.



En Bree,
Frodo y sus compañeros conocen a Aragorn, heredero legitimo del
reino humano de Gondor, pero que se presenta ante ellos como un
montaraz dúnadan llamado Trancos. Con su ayuda evadieron a los
«espectros del Anillo» o Nazgûl y continuaron su viaje hasta
Rivendel. Tras muchas peripecias y que Frodo fuera atacado por un
Nazgûl en la cima de los Vientos, lo que casi le causa la muerte,
fue salvado por Aragorn y posteriormente por Arwen quien sumergió a
los Nazgûls en un río con su magia, logran llegar a Rivendel donde
Gandalf el Gris los estaba esperando y gracias a la magia de Elrond,
Señor de Imladris, Frodo se cura (aunque no totalmente) del veneno
de la hoja del Nazgûl que lo atacó.



En Rivendel tuvo también lugar el Concilio de Elrond, donde se
reunieron representantes de las razas y pueblos de la Tierra Media,
en el cual se decidió que el Anillo debía ser destruido, aunque
hacerlo implicara aventurarse en lo profundo de Mordor hasta el Monte
del Destino para arrojarlo en sus fuegos, la única forma en que
podría destruirse. Frodo asumió la misión, y prometieron
acompañarlo el mago Gandalf, el heredero al trono Aragorn, el elfo
Legolas, el enano Gimli, el Capitán de Gondor Boromir y los hobbits
Sam, Merry y Pippin. Juntos, formaron la Comunidad del Anillo.
Rivendel también es testigo del amor que sentían Aragorn y Arwen,
hija de Elrond.



Parte del viaje implicaba cruzar las Montañas Nubladas, pero al
no poder hacerlo debido a los hechizos de Saruman intentaron pasar
por las minas de Moria, hogar del primo de Gimli. Sin embargo, se dan
con la triste sorpresa de que los enanos fueron asesinados por los
orcos. Al final lo lograron pero a un alto costo: Gandalf se enfrentó
a un balrog, y fue arrastrado a lo profundo de un abismo.
Después pasaron por el bosque de Lothlórien, en donde la dama
del bosque Galadriel y el elfo Celeborn les permitieron quedarse en
su palacio para así descansar. Además Galadriel le advierte a Frodo
que su destino es seguir para destruir el anillo y que cualquier
fracaso los someterá de nuevo a la esclavitud del mal. Mientras
tanto, Saruman ordena a los orcos Uruk-Hai servir fielmente a él y
capturar a los hobbits.
Siguieron parte de su recorrido en bote, pero en una de sus
paradas fueron atacados por orcos Uruk-Hai de Isengard, enviados a
capturar a Frodo, aunque para no dar detalles que pudieran motivar
una traición, sólo les dijo que le llevaran a todos los hobbits
"vivos e intactos", con el motivo de una supuesta arma de
guerra élfica que estos poseían y que mataran al resto.
Frodo había sido atacado por Boromir quien fue corrompido por el
anillo, y decidió que lo mejor era seguir su viaje solo gracias a un
pequeño aliento de Aragorn. Mientras intentaba huir y los orcos
atacaban, Merry y Pippin llamaron su atención para que Frodo pudiera
alejarse. Los Orcos se los llevaron, luego de matar a Boromir que
intentó salvarlos. Aragorn, Legolas y Gimli partieron en su
persecución. Frodo se fue en uno de los botes, pero Sam lo
sorprendió al irse, y le insistió para que lo dejara acompañarlo.
Con la búsqueda de Merry y Pippin, y el viaje de Sam y Frodo a
Mordor.